Mi lugar esquivo,
mi esquina vida,
viva.
Me escudo en tu perenne historia,
en tu despertar cotidiano,
en el arraigo permanente
de tu historia y mi existencia.
Eslabón necesario, pieza
cimiento;
de un mito que fue creciendo,
de una quimera encendida
que no sucumbe.
Te he visitado noche y día
en mañanas, tardes, noches,
y madrugadas tristes, alegres,
intrascendentes.
Me has llamado en tu silencio,
en tu invitación sepulcral,
en mis primeros pasos
y en últimos alientos.
Hoy te busco esquina mía,
lugar común, pensión de almas.
Te busco para liarte a mi futuro,
a mi nuevo yo que hoy amanece;
a la historia de mis antepasados
que te destacan, y mi descendencia
que te reconoce.
Mi lugar esquivo,
mi esquina vida.
Voy a paso firme.
Encuéntrame.
No hay comentarios:
Publicar un comentario