Bienvenidos

Bienvenidos:
Hola a todos.
Hola noche, luna, concurrentes…
Hola a todos.
En silencio
actúen como si yo
no estuviera aquí.

martes, 27 de febrero de 2018

Detestable

Perversa. 
Maldita seguidora. 
Incansable, 
inútil. 

Aún, cuando pienso que puedes conquistarme 
estoy convencido 
que jamás serás mi tipo. 

Temo, 
en ocasiones, 
que estés por besarme la nuca. 
Que me encuentres dormido 
y me abraces sigilosa. 

No te voy a dar lugar, 
venenosa insistente. 
Inmoral desquiciada. 

Si algún día se te ocurre 
traspasar tus amenazas, 
voy a condenarte al olvido 
al menos hasta tu conquista 
o tu vil arrebato. 

Será inmodificable, 
irreversible, 
tu llegada. 
Pero sin lugar a dudas, 
nunca, 
bajo ningún concepto, 
me encontrarás esperándote.


martes, 6 de febrero de 2018

Trampolines o vacíos (gritos y silencios)

Y yo creía que era raro, o que algunos de mis recuerdos eran raros!

Ir a judo cada martes y jueves hasta independiente, era por salud; pero tal vez para él era un escape. Lo recuerdo lavándose los pies en el lavatorio antes de subir al tatami, así como yendo sólo a los torneos con nueve, diez y once años y trayendo siempre, siempre!, algún trofeo.
Era muy bueno, sé que era muy bueno! Y podría haber sido mejor si lo hubiera querido. Me acuerdo de un chico llamado Gustavo, Gustavo Lavagna, ambos eran de lo mejorcito de categoría ‘75. Tal vez Gustavo un poco mejorcito!
Me acuerdo de Sarmiento 84 y su mamá sola en la cocina, mientras él haciendo tarea le contaba como había ganado jugando al fútbol en la escuela; casi siempre mentía pero quería que esté contenta con él, orgullosa de algo.

Nadie iba a verlo nunca, si ganaba o perdía no iban a saberlo!

Me acuerdo del living con piso de mármol y los sillones azules de cuero con esas hebillas plateadas que lo rodeaban… y de áquel sábado a mediodía cuando mamá y papá llamaron para hablar. "…mamá y papá ya no van a vivir juntos..." decía papá sentado en el sillón de 3 cuerpos mientras mamá asentía sentada en el de 1.


Él no quería que se vayan, y la hermanita no dejaba de llorar. Ni él!, Que se la pasaba preguntando porque eran así las cosas?!


jueves, 7 de septiembre de 2017

Tan sólo Nacho!

Te extraño tanto que a veces
miro el teléfono pensando en llamarte,
o en recibir tu llamada de cada mañana.


con seguridad
que no vas a estar del otro lado,
pero tengo una necesidad tan grande…!

En la distancia,
quien sabe porqué,
todavía te escucho.

Muchas veces retumba en mi cabeza
aquél grito desde la habitación del sanatorio
que cruzó el interminable pasillo hasta llegar a mí.

Nacho!,
siempre me dijiste Nacho.
Vos y solo vos.

Y lo extraño tanto…!



Transición desierto

Escucho el sonido de la noche y entiendo que nada ha quedado. Las cenizas bajo mis pies apenas se hunden. Como si un ritual de nuestros ancestros me remontara a quién sabe que tribu… me despojo de todos mis pensamientos y huyo despavorido hacia ningún sitio. Estoy tan extremadamente desamparado que puedo dejar de existir y nadie se percataría de que alguna vez estuve.

Creo haber creído que podía quedar eterno en las cosas o en algo; no sé si precisamente era una creencia o un deseo, pero algo he hecho, aún cuando no tengo conciencia de que haya sido.

Veo el rostro de un sitio donde he estado y recobro la memoria. Alguna vez fui un hombre que soñaba. Nada puede aseverar que no lo vuelva a ser, pero la necesidad de comprender el barro que comienza a removerse bajo mis pies, después de la tormenta sin nombre, es el pantano que me esconde de mí mismo y lo que me han convertido.

Hagan silencio. Poco a poco me voy reproduciendo.


jueves, 26 de mayo de 2016

Brotaban

Brotan, solas,
de mis ojos.
Sin razón.

Recorren, sin causa,
mis mejillas heladas,
y un escalofrío me abraza el alma.

No sé que sucede.

Escucho el estruendo de un grito silencioso.

No soy yo el que veo en los espejos.

Un film interminable
de apenas segundos,
se proyecta en un instante de conciencia.
Y una sucesión de acontecimientos
estalla en mi cuerpo.

Todo convulsiona.

Convulsiono.

Y me desborda un relato interminable,
extraordinario,
que no puedo describir en palabras existentes.

Soy, quiero, voy.
Encuentro, sufro, estoy.

Me repelo
en torbellinos de palabras que no escuchan,
e ideas que no se ocurren.
Me desestimo, me timo,
me destierro y me encuentro en mi lugar preciso,
en mi universo,
en la defenestrada tierra de los poderosos de la sensación
y los pobres del silencio.

Brotaban, solas,
de mis ojos.
Sin razón.

Convulsionaba.

Esquina

Mi lugar esquivo,
mi esquina vida,
viva.

Me escudo en tu perenne historia, 
en tu despertar cotidiano, 
en el arraigo permanente 
de tu historia y mi existencia. 

Eslabón necesario, pieza 
cimiento; 
de un mito que fue creciendo, 
de una quimera encendida 
que no sucumbe. 

Te he visitado noche y día 
en mañanas, tardes, noches, 
y madrugadas tristes, alegres, 
intrascendentes. 

Me has llamado en tu silencio, 
en tu invitación sepulcral, 
en mis primeros pasos 
y en últimos alientos. 

Hoy te busco esquina mía, 
lugar común, pensión de almas. 

Te busco para liarte a mi futuro, 
a mi nuevo yo que hoy amanece; 
a la historia de mis antepasados 
que te destacan, y mi descendencia 
que te reconoce. 

Mi lugar esquivo, 
mi esquina vida. 
Voy a paso firme. 
Encuéntrame.


martes, 17 de mayo de 2016

Destino de transitar

Brinden,
pequeñas mentes miserables
mis derrotas del día de hoy.

Choquen cristal ajeno
y embriaguen sus rencores
con el derrame que hoy les cae.

La sangre envidia de sus venas
se hará vapor
que empujará sus empresas al fracaso de lo previsible.

Las cabezas que ruedan en el polvo
se levantarán un día.
Pero lo que cae al vacío se esfuma
en la caída eterna de lo que no tiene fin
o es fin en sí.

Abismo.

Camina quien camina
solo por caminar;
porque al llegar queda nada
y ya no se puede avanzar.