Prepararon municiones y cargaron,
minuciosamente,
su equipo completo
como en los viejos tiempos.
Dejaron el camión en el camino
y en la comodidad de la noche
oscura, se desplegaron.
En forma de abanico
se abrió en el bosque
una fila imperturbable.
Una rodilla al suelo cada par
el cielo limpio,
la claridad, y
como en los viejos tiempos,
el primer trueno alborotó los ecos
despertó aleteos, inició corridas
y un zumbido se alejaba en los oídos.
Como en los viejos tiempos.
Estratégicamente,
rodeaban a sus víctimas
y el cielo
y la claridad
y los truenos cada tanto.
Cada tanto el alboroto.
Cada tanto las corridas,
los zumbidos;
y una nueva calma tensa.
Cada tanto romper fila,
recoger las presas,
y volver a desplegarse
como en los viejos tiempos.
La noche fue desperdigándose
en interrumpidos silencios.
Cuando el cielo comenzaba a enrojecer
a un costado del camino, las perdices
se alinearon en fila. Extensa.
Como en los viejos tiempos.
Una roca
calló el último quejido
de un inventario de 77.
Limpiaron y guardaron sus equipos
contemplando sus victorias.
Brindaron en torno a los cuerpos
y antes
de recoger las piezas y emprender la retirada
nostálgicamente
con su fusil al hombro
y una extenuada y espléndida sonrisa...
- Imaginen si fuesen hombres! -
(como en los viejos tiempos)
Comenzaré de nuevo porque siempre se comienza de nuevo. Este será mi nuevo lugar, mi nuevo rincón donde dejar estas letras que suelen ser, tal vez, algunas postales que van escapando de entre los barrotes de mi memoria.
Bienvenidos
Bienvenidos:
Hola a todos.
Hola noche, luna, concurrentes…
Hola a todos.
En silencio
actúen como si yo
no estuviera aquí.
martes, 29 de mayo de 2018
domingo, 27 de mayo de 2018
Puertas perennes, bisagras al vacío.
Eras mi
puerta
la aceitada bisagra
Los muñequitos
Tu bisagra se abrió para mis alas.
Una y otra vez
me hizo a escapar.
Fuiste mi puerta
cuando quedé del otro lado,
y ya no pude transitar.
Solo yo encontré, en tus marcos
universos,
y nunca realmente
fui consciente
de que lado del relato me encontraba.
Sigo transitando,
en las mañanas descubriendo
y en las noches
sin saber en dónde estoy.
a un infinito delator,
la aceitada bisagra
que se abrió para mis alas
y para impedirme andar a pie.
y para impedirme andar a pie.
Los muñequitos
de jugar se entumecieron
y dejaron de vivir para soñar,
y los sueños de tu puerta
se encendieron
para mis pobres ojos,
ciegos de mirar.
y dejaron de vivir para soñar,
y los sueños de tu puerta
se encendieron
para mis pobres ojos,
ciegos de mirar.
Eras mi
puerta a una explosión particular,
eras un mundo singular.
eras un mundo singular.
Tu bisagra se abrió para mis alas.
Una y otra vez
me hizo a escapar.
Si
volviera por saber
no podría, jamás,
comprender lo sucedido.
no podría, jamás,
comprender lo sucedido.
Fuiste mi puerta
cuando quedé del otro lado,
y ya no pude transitar.
Se
oscurece el infinito,
se desarman los planetas
y descubro que en el cielo,
unas barras fluorescentes me recogen.
se desarman los planetas
y descubro que en el cielo,
unas barras fluorescentes me recogen.
Siempre el
mundo he sido yo,
y mi puerta
que estaba abierta de antemano.
y mi puerta
que estaba abierta de antemano.
Solo yo encontré, en tus marcos
universos,
y nunca realmente
fui consciente
de que lado del relato me encontraba.
Siempre el
mundo he sido yo
El universo lo sabía.
El universo lo sabía.
Sigo transitando,
en las mañanas descubriendo
y en las noches
sin saber en dónde estoy.
martes, 17 de abril de 2018
El tiempo lo llevó todo
Voló su juventud hasta que llegó el amor,
y fue aquel primer amor
el que le encendió su vida.
Su amor la llevó celoso
hasta su mejor amor
y entendió que el tiempo llegaba,
que la vida la comenzaba.
Bastaba mirar su mundo para creer en la vida,
una mirada al amor,
a una adolescencia inquieta,
a un plato de comida juntos
y una sonrisa de a tres, para enfrentarlo todo.
Cuando disfrutaba del mundo
al mundo llegó la guerra
y así partió una mañana
su más amada mitad,
su eterna sangre despierta.
Cuando los gritos de sirenas
dejaron de hacerse oír
y nadie volvía a casa para comer y dormir…
Allí comenzó su guerra.
Y voló el tiempo como instante
y sus piernas ya dolían,
y su espalda cuasi curva acusaba un universo.
El tiempo la dejó sola
cuando su primer amor se fue,
tomándola de la mano hasta que el tiempo enfrió su piel
Y así quedó esa mujer,
presa de soledad.
Mirando por la ventana
en la noche oscura y sabia
reflejaba sus relatos y recuerdos más preciados,
que fueron arrebatados antes que el tiempo de ser.
y fue aquel primer amor
el que le encendió su vida.
Su amor la llevó celoso
hasta su mejor amor
y entendió que el tiempo llegaba,
que la vida la comenzaba.
Bastaba mirar su mundo para creer en la vida,
una mirada al amor,
a una adolescencia inquieta,
a un plato de comida juntos
y una sonrisa de a tres, para enfrentarlo todo.
Cuando disfrutaba del mundo
al mundo llegó la guerra
y así partió una mañana
su más amada mitad,
su eterna sangre despierta.
Cuando los gritos de sirenas
dejaron de hacerse oír
y nadie volvía a casa para comer y dormir…
Allí comenzó su guerra.
Y voló el tiempo como instante
y sus piernas ya dolían,
y su espalda cuasi curva acusaba un universo.
El tiempo la dejó sola
cuando su primer amor se fue,
tomándola de la mano hasta que el tiempo enfrió su piel
Y así quedó esa mujer,
presa de soledad.
Mirando por la ventana
en la noche oscura y sabia
reflejaba sus relatos y recuerdos más preciados,
que fueron arrebatados antes que el tiempo de ser.
Sola en su soledad e inevitable ostracismo
se despide cada noche de su mundo diminuto
con unas pocas palabras que le murmura al silencio
que la despide despierto cada noche en su aposento.
Espera la utópica llamada
de algún extraño amigable,
y cierra sus ojos grises con la esperanza de ver.
Una mañana de invierno regresaron a buscarla.
Ella estaba esperando
con su mejor vestido.
se despide cada noche de su mundo diminuto
con unas pocas palabras que le murmura al silencio
que la despide despierto cada noche en su aposento.
Espera la utópica llamada
de algún extraño amigable,
y cierra sus ojos grises con la esperanza de ver.
Una mañana de invierno regresaron a buscarla.
Ella estaba esperando
con su mejor vestido.
sábado, 24 de marzo de 2018
Mito de artesanías de un tal Leo “cuchillo” Pais
Allá en un pueblo entrerriano a orillas del Uruguay
Dos obras de arte forjadas
en acero, fuego y mazo
se dieron cita imprevista bajo la luz de un farol;
en una esquina cercana al frigorífico mayor.
El escalofrío,
la chispa,
el chasquido de la muerte
y dos forjadas obras de arte
sostenidas frente a frente.
Hubo una muerte esa noche, en el pueblo de los Pais,
la artesanía admirable que empuñada en una palma
veloz,
certera,
asesina,
sin miedo a perder la vida y humedecida de muerte
dejó tendido en la tierra el cuerpo del contendiente.
Antes de retirarse y ante el público presente
se arrodilló ante el vencido
para tomar sin cautela de su abierta y tibia mano
el trofeo de la reyerta que había finalizado,
una obra de arte ajena que sobrevive a sus amos.
se armó una noche un encuentro.
De aquellos que ya no hay.
De aquellos que ya no hay.
Dos obras de arte forjadas
en acero, fuego y mazo
se dieron cita imprevista bajo la luz de un farol;
en una esquina cercana al frigorífico mayor.
Cuando eran casi las diez y Yuquerí descansaba
fue, para la obra de Leo, el escenario perfecto
una obra de arte fría,
punzante,
cuasi asesina,
un cuerno de ciervo muerto en la palma de sus manos
y la violencia estudiosa del instante más cercano.
La danza oscura de filos y los destellos de luces
ventanas que se entreabrían y polvareda en la calle
dieron comienzo a la danza
de los filos y el coraje.
Las almas se sostenían con audacia y valentía
meciendo a través del viento con los puños apretados
el zumbido del acero que amenazaba el encuentro.
fue, para la obra de Leo, el escenario perfecto
una obra de arte fría,
punzante,
cuasi asesina,
un cuerno de ciervo muerto en la palma de sus manos
y la violencia estudiosa del instante más cercano.
La danza oscura de filos y los destellos de luces
ventanas que se entreabrían y polvareda en la calle
dieron comienzo a la danza
de los filos y el coraje.
Las almas se sostenían con audacia y valentía
meciendo a través del viento con los puños apretados
el zumbido del acero que amenazaba el encuentro.
El escalofrío,
la chispa,
el chasquido de la muerte
y dos forjadas obras de arte
sostenidas frente a frente.
Hubo una muerte esa noche, en el pueblo de los Pais,
la artesanía admirable que empuñada en una palma
veloz,
certera,
asesina,
sin miedo a perder la vida y humedecida de muerte
dejó tendido en la tierra el cuerpo del contendiente.
Antes de retirarse y ante el público presente
se arrodilló ante el vencido
para tomar sin cautela de su abierta y tibia mano
el trofeo de la reyerta que había finalizado,
una obra de arte ajena que sobrevive a sus amos.
miércoles, 7 de marzo de 2018
La utopía de la libertad (o viceversa)
(...Libertad
nada me ata y estoy vivo
no te mueras nunca
Libertad...)
nada me ata y estoy vivo
no te mueras nunca
Libertad...)
Abuelos de la nada - Yo soy tu bandera
Actuar a voluntad
sin restricciones,
sin aplausos ni telones.
sin segundas intenciones.
sin restricciones,
sin aplausos ni telones.
sin segundas intenciones.
Actuar sin recrear,
sin parecer,
respetando el ser de la utopía
para ser lo que se quiere ser,
lo que se debe.
Decidir la vida.
Elegir!
sin parecer,
respetando el ser de la utopía
para ser lo que se quiere ser,
lo que se debe.
Decidir la vida.
Elegir!
Elegir viendo…, escuchando....
Escuchar viendo…, eligiendo...
Porque hacer lo que se debe
no siempre,
es hacer lo que se quiere,
pero hacer lo que se quiere es lo que se debe.
Pensar para existir, dijo Descartes
y todavía existe entre nosotros!
Mirarnos a los ojos,
y sabernos tan distintos como iguales,
tan cercanos como únicos.
El valor trascendental de saber
dónde se quiere ir,
será tu eterna libertad
para conquistar tu todo.
Tan libre
como responsable de tu propio destino,
tan “ser o no ser”,
como esclavos de nuestros caminos.
Esa será su libertad hijos!
Nuestra libertad!
La de sabernos enfrentados, no enemigos!
La de ayudarnos sinceros;
sin testigos.
Yo voy a estar aquí,
aunque no les diga,
silencioso,
acompañante de sus libertades,
esclavo de sus felicidades.
martes, 27 de febrero de 2018
Detestable
Perversa.
Maldita seguidora.
Incansable,
inútil.
Aún, cuando pienso que puedes conquistarme
estoy convencido
que jamás serás mi tipo.
Temo,
en ocasiones,
que estés por besarme la nuca.
Que me encuentres dormido
y me abraces sigilosa.
No te voy a dar lugar,
venenosa insistente.
Inmoral desquiciada.
Si algún día se te ocurre
traspasar tus amenazas,
voy a condenarte al olvido
al menos hasta tu conquista
o tu vil arrebato.
Será inmodificable,
irreversible,
tu llegada.
Pero sin lugar a dudas,
nunca,
bajo ningún concepto,
me encontrarás esperándote.
martes, 6 de febrero de 2018
Trampolines o vacíos (gritos y silencios)
Y yo creía que era raro, o que algunos de mis recuerdos eran raros!
Ir a judo cada martes y jueves hasta independiente, era por salud; pero
tal vez para él era un escape. Lo recuerdo lavándose los pies en el lavatorio
antes de subir al tatami, así como yendo sólo a los torneos con nueve, diez y
once años y trayendo siempre, siempre!, algún trofeo.
Era muy bueno, sé que era muy bueno! Y podría haber sido mejor si lo
hubiera querido. Me acuerdo de un chico llamado Gustavo, Gustavo Lavagna, ambos
eran de lo mejorcito de categoría ‘75. Tal vez Gustavo un poco mejorcito!
Me acuerdo de Sarmiento 84 y su mamá sola en la cocina, mientras él
haciendo tarea le contaba como había ganado jugando al fútbol en la escuela;
casi siempre mentía pero quería que esté contenta con él, orgullosa de algo.
Nadie iba a verlo nunca, si ganaba o perdía no iban a saberlo!
Me acuerdo del living con piso de mármol y los sillones azules de cuero
con esas hebillas plateadas que lo rodeaban… y de áquel sábado a mediodía
cuando mamá y papá llamaron para hablar. "…mamá y papá ya no van a vivir
juntos..." decía papá sentado en el sillón de 3 cuerpos mientras mamá
asentía sentada en el de 1.
Él no quería que se vayan, y la hermanita no dejaba de llorar. Ni él!,
Que se la pasaba preguntando porque eran así las cosas?!
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