a un infinito delator,
la aceitada bisagra
que se abrió para mis alas
y para impedirme andar a pie.
y para impedirme andar a pie.
Los muñequitos
de jugar se entumecieron
y dejaron de vivir para soñar,
y los sueños de tu puerta
se encendieron
para mis pobres ojos,
ciegos de mirar.
y dejaron de vivir para soñar,
y los sueños de tu puerta
se encendieron
para mis pobres ojos,
ciegos de mirar.
Eras mi
puerta a una explosión particular,
eras un mundo singular.
eras un mundo singular.
Tu bisagra se abrió para mis alas.
Una y otra vez
me hizo a escapar.
Si
volviera por saber
no podría, jamás,
comprender lo sucedido.
no podría, jamás,
comprender lo sucedido.
Fuiste mi puerta
cuando quedé del otro lado,
y ya no pude transitar.
Se
oscurece el infinito,
se desarman los planetas
y descubro que en el cielo,
unas barras fluorescentes me recogen.
se desarman los planetas
y descubro que en el cielo,
unas barras fluorescentes me recogen.
Siempre el
mundo he sido yo,
y mi puerta
que estaba abierta de antemano.
y mi puerta
que estaba abierta de antemano.
Solo yo encontré, en tus marcos
universos,
y nunca realmente
fui consciente
de que lado del relato me encontraba.
Siempre el
mundo he sido yo
El universo lo sabía.
El universo lo sabía.
Sigo transitando,
en las mañanas descubriendo
y en las noches
sin saber en dónde estoy.
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