Bienvenidos

Bienvenidos:
Hola a todos.
Hola noche, luna, concurrentes…
Hola a todos.
En silencio
actúen como si yo
no estuviera aquí.

jueves, 28 de junio de 2018

Piezas de relojería

No se desarmen!

tan pequeños engranajes
a veces desengranados
gastados,
atiborrados
oxidados…

No se rompan!

Desanden las horas
de tan increíble máquina de eternidades
desordenen los roles
rearmen toda su maquinaria
y encuentren el circuito en mal estado.

No se queden,

parados ahí mirando.
Reparen hasta lo irreparable,
prueben las piezas,
los encastres,
las baterías,
los motores.

Prueben que todo funcione.
                                                    Junto, y por separado.

Prueben!
Prueben todo!

Armen y rearmen,
limpien, pulan, lubriquen…
Observen,
confluyan y fluyan,
y vuelvan a encastrar
                                                   justo,
                                                   mejor,
                                                   más o menos…

Armen todo de nuevo,
todo desde cero.

Reparen, subsanen, armen,
corrijan, mejoren,
perfeccionen y vuelvan a armar.

Intenten y reintenten.
pero no se desarmen,
no se rompan,
no se queden!

Si así y todo
                                                  nada funciona
podrán tirar sus repuestos por la borda.

Heladas anunciadas


Apenas un recuerdo,
que no para de quemar.

Será un destino final
hasta que el mundo quede quieto.

Deambulamos por la calle oscura
buscando un lugar digno
sin poder distinguir
si ser uno,
o ser todos los demás.

               Solo podrá amanecer
               cuando seamos triste final.

Escapamos
y herimos a mansalva.

Están diciendo,
entre densos humos a tu oído,
que no todo es irreal.

               Todo va a quedar igual.

Estaremos
suspendidos en el sol
esperando saber
algo más preciso de nosotros

         Como suele a veces sucedernos
         volveremos de una cruel derrota.

Pareciera nos gustara ver llover
contra la ventana del fracaso.
                                    Será por eso,
que nos encerramos juntos a ver
como rompe todo el viento helado.

miércoles, 27 de junio de 2018

Excéntrica fugacidad

Rosas de espinas,
finas mentiras,
tu cuerpo investiga
si siente el dolor.

Te haces bailarina
en tarimas divinas
y fuiste asesina
cuando asomaba el sol.

Utopía solsticio.
                            Solsticio traición.
Tiempo
de imágenes con sabor
a incendio intencional.

Parece mentira,
no todo sana,
pero es una vana
lección, no olvidar.

Pasos y astillas
en la garganta abatida
y la inconclusa utopía
que nos supimos quedar.

Fuimos el día
en las noches más frías,
y mutamos en noche;
                                  esperando soñar.

Saltar, volar, caer

Saltar
sin saber de una red,
besando el cielo y las estrellas.

Voy a confiar,
a ser inmortal
como un Dios de las quimeras.
A desenmascarar los trasgos
de las noches prisioneras
de efemérides
y armas blancas.

Volar,
sin antes pensar;
Desafiando las creencias.

Lo que digan va a dejar
huellas en tu corazón
pero no serán heridas.
Estaré
tatuado en tu sien, como
una evocación fugaz
flotando en la eternidad.

Caer,
sin antes notar
que mis alas son grilletes.

Y vuelvo
a estar frente al sol
ni muy lejos ni muy cerca.
Transparente frente a vos,
invisible por demás,
dejando todo ante tus ojos
implorando redenciones.

Voy a llegar
a un puerto de paz
con mi barca saturada.

Finalmente, descansar
en esos muelles blancos
donde todo se perdona.
Donde se sientan los cimientos
de una era singular
que será nuestra utopía
cuando todo haya sido.

martes, 19 de junio de 2018

Noches de resurrecciones

Salgo al frío clima del tiempo.
Busco los caminos de luces;

y me encuentro solo,
como nunca,
en la plaza de siempre.

Fija la mirada,
que no mira nada, y
fantasmas que se acercan
y escuchan mi alma,
lo que pienso, lo que digo,
y hasta lo que olvido.

Camino en la inclemencia del tiempo,
todo
ensimismado y aislado,
siento
ser el rey de algo
pero el cuerpo y la cabeza lo niegan.

Saben
que el silencio tiene más
verdades que el habla,
que los ojos,
que el aliento,
y que nuestras miradas.

todo va quedando en la nada
mientras camino
esas grises cuadras.

Pero en la sincera noche sé,
que todo esto,
                           me encanta.

Sigo caminando en la noche.
Voy pasando horas perdidas
y a lo lejos veo luces
que empujan al día.

Solo como nunca, camino
por las calles
y escucho mis palabras que repiten
que las cuadras
no llevan a nada
y sigo caminando
buscando lo que no se encuentra.

Agotado por el clima y el tiempo,
por los amargos trasgos dejados,
por las luces que se apagan de a poco
y auguran el día,
me recuesto en una esquina
a la espera de vida.

Y de pronto las nubes,
que aparecen de repente,
no pueden
tapar la luz del día

pero dejan una imagen absurda
de lo que estaba esperando.

Sigo caminando tranquilo,
algo desafiante
al apático frio,
y descubro sueños
susurrados por nadie
tras mi oído.

Solo
y más acompañado que nunca
enciendo mi mirada,
evito las paradas,
apuro mi camino, y respiro
aire frío fresco nuevo
y lo transformo
en nuevos suspiros.

Llego a los umbrales de la casa
de todos los males,
y en mi mano tengo llaves
que abren lo incierto.

agradezco
el viaje y vuelvo abrir
las puertas del tiempo,
de la circunstancia,
de los sucesos
y oportunidades;

y cuando el día abre
me descubro,
más fuerte que nunca
y lleno de personas. Me recuesto
en todo lo vivido
y espero recordarlo,
porque
al despertar de este ciclo
seré el mismo
pero nuevo.

lunes, 18 de junio de 2018

Sé que estoy lejos

Ya sé que estoy lejos
no me lo recuerdes.

Si escucho tu queja
desde acá
y quiero estar
allá,
        pero me espanto.

Tengo pánico de irme
miedo de no estar
necesidad de quedarme.

Tengo esa mezcla indescriptible
de muerte activa
y vida sin acción.

Ya sé que estoy lejos
no me digas nada.

Pero quiero
que no me necesites
que no me preguntes
que no se me vea
                           lo poco que respiro.

Quiero
que nada te suceda
que todo pase
que tengas tiempo de bien recordarme.

Ya sé que estoy lejos
pero no tanto
como parece.

Siempre estoy a punto
y no.
Siempre estoy pendiente
y no.

Ya sé que estamos lejos
Pero tampoco demasiado.
Sé que no estoy cerca
pero nunca ausente.

Mi abrazo está ahí,
mi pensamiento,
mis deseos.
                 Aunque no te alcancen, amigo mío!

Lo inexistente

Creo lo inexistente
para darle sentido
a un sinsentido inexplicable
y absurdo.

Me vuelvo indefinible
para hacer frente
a la necesidad imperiosa
de pensar en nada.
                              Y desarmarme la conciencia.

Creo lo inexistente
porque me piden
que sea algo que no soy,
que espere algo que no llega,
que me encuentre preparado
para lo que no sé
                            si va a ocurrir.

Salgo al helado presente,
al cruel invierno
que me lleva a poner el cuerpo
hasta acercarme a un refugio,
a un hito, a un momento preciso
que ofrezca un poco de calor,
                                                un lugar tranquilo.

Creo lo inexistente
por la misma y pura irracionalidad
de confiar en utopías;

por la misma razón
que cada día despierto
y me abrazo al gozo de saber
que me rodea
lo más inexplicable de lo imprescindible.

Me pierdo, por momentos,
y vuelvo a encontrarme
cuando todo lo que creo
ya, no me fundamenta
más que todo lo que tengo;
                                            más que todo lo que soy.