Bienvenidos

Bienvenidos:
Hola a todos.
Hola noche, luna, concurrentes…
Hola a todos.
En silencio
actúen como si yo
no estuviera aquí.

lunes, 11 de junio de 2018

Nada porque si.

Fungi en las manos
cuchillo en la cintura
botón de alpaca en el saco
y barba de cinco días.

No llegamos a este sitio porque sí.

Alguien abrió la puerta,
y en el azul de la noche
entré,
solo, como cuchillero loco.

Nada fue lo mismo después de muerto.

Caminé por la oscuridad
mientras abrían paso las sombras
hasta encontrarme cara a cara con la muerte.

Nos dimos un abrazo, corto y cortante.

No sé si yo sabía
dónde me estaba metiendo.
Pero estaba convencido
que quería estar ahí.

No llegamos a ese sitio porque sí.

El duelo llegó un noche.
le di batalla sin tregua,
grité inesperadas blasfemias
y el tiempo se suspendió un instante.

El frío filo certero cortó mi rostro.

Entendí así
que todo era serio en ese entonces
Herido el rostro
y el orgullo,
batallé
hasta que el cuerpo dijo basta.

Desde el piso vi su rostro, amenazante y seguro.

Este mundo te es ajeno.
No es tu lugr.
No estés.

Nada fue lo mismo después de muerto.

Curé mis heridas
y volví
a caminar por los pueblos.
el cuchillo en la cintura,
la barba crecida
y un sinfín de puertas que se abrían.

No llegamos a los sitios porque si.

Desde una puerta lejana
alguien grita sorprendido
- Cuchillero loco!
- Cuchillero loco!
- Que bueno verte de nuevo!

No sé si habrá, ni corto ni cortante.

Camino,
como fue enseñando el camino,
una mano en el bolsillo,
la otra mano un cuchillo.

Nada pasa porque si.
Ni nada hacemos por eso.

Lo que quiero exactamente


Desaparecer, contraerme, perderme en mí.
Seguir respirando,
hacerme aire, pero ni flotar.
Sentir,
pero sentir tan poco!
o tan mucho pero terrible!

Abrazar la nada,
que la nada me abrace,
no pedir ayuda, no hablar, no sonreírle a nadie.
Esconderme en las paredes
y salir a recibir el diario
todas las mañanas.

Me voy, me quedo, estoy
y no,
salto, floto, caigo lentamente,
se me escapa el tiempo
olvido los sueños
destrozo ilusiones.

Olvido todo,
con seguridad selectivamente,
y vuelvo a ser nadie,
tan nadie como siempre fui,
o más nadie aún, de ser posible.

Desaparecer, silenciarme, esconderme,
hacerme amante del silencio,
amigo de la noche,
soldado de la inexistencia.

Estar en todos lados
en modo autómata, estar
invisible en este mundo
y magníficamente expuesto
en mi universo creado,
en mi resistencia escondida,
en mi cuarto secreto,
sellado, aislado, indescubrible,
en mi espiralado refugio
donde me encuentro y luego
me desencuentro, para volver
a mostrarme tras la metamorfosis,
tras el cambio de pieles,
tras el vidrio
que antes me veía del otro lado.

No sé qué quiero exactamente.
Pero de nada serviría tampoco.

miércoles, 6 de junio de 2018

Hace mucho que no pienso

Te voy a perseguir
hasta encontrarte.
Para después dejarte ir
y tenerte siempre.

Ya no pienso en vos.
Hace mucho que no pienso en vos!

Por eso rezo
que aparezcas una noche
sin ningún motivo,
sin ninguna razón, 
y te acerques a mí.

Por eso rezo
para que,
cuando te acerques a mí,
sin ninguna razón,
sin ningún motivo,
pueda no tener que conocerte.
Y no pensar en vos,
como hasta entonces.

Hace mucho que no pienso en vos!
Ya no pienso en vos.
Ya no pienso.
Ya no!
Ya,
no.

Pero cuando aparezcas
tal vez,
realice el esfuerzo de recordarte,
y apenas, a grandes rasgos
sabré quien eres, y qué decirte,
y no diré nada que pueda herirte.

Cuando aparezcas,
seguramente,
evitaré no confundirte,
esgrimiré palabras
que recuerde amenas
y no haré nada para que te alejes.

Pero déjame decirte
que ya no recuerdo muchas cosas,
ya no recuerdo de vos,
ya no tengo recuerdos.

Hace mucho,
que ya no.
Por eso, rezo
cuando y para qué;

Por eso,
déjame decirte
que no te fíes
de nada de lo que diga.

Porque ya no pienso en vos.
Hace mucho que no pienso en vos.

martes, 5 de junio de 2018

Mito de artesanías un tal Leo "Cuchillo" Pais

Allá en un pueblo entrerriano a orillas del Uruguay
se armó una noche un encuentro.
De aquellos que ya no hay.

Dos obras de arte forjadas
en acero, fuego y mazo
se dieron cita imprevista bajo la luz de un farol;
en una esquina cercana al frigorífico mayor.

Cuando eran casi las diez y Yuquerí descansaba
fue, para la obra de Leo, el escenario perfecto
una obra de arte fría,
punzante,
cuasi asesina,
un cuerno de ciervo muerto en la palma de sus manos
y la violencia estudiosa del instante más cercano.

La danza oscura de filos y los destellos de luces
ventanas que se entreabrían y polvareda en la calle
dieron comienzo a la danza
de los filos y el coraje.

Las almas se sostenían con audacia y valentía
meciendo a través del viento con los puños apretados
el zumbido del acero que amenazaba el encuentro.

El escalofrío,
la chispa,
el chasquido de la muerte
y dos forjadas obras de arte
sostenidas frente a frente.

Hubo una muerte esa noche, en el pueblo de los Pais,
la artesanía admirable que empuñada en una palma
veloz,
certera,
asesina,
sin miedo a perder la vida y humedecida de muerte
dejó tendido en la tierra el cuerpo del contendiente.

Antes de retirarse y ante el público presente
se arrodilló ante el vencido
para tomar sin cautela de su abierta y tibia mano
el trofeo de la reyerta que había finalizado,

una obra de arte ajena que sobrevive a su amo.

domingo, 3 de junio de 2018

Dicen que es la vida.

Escuchá lo que quiero decir.
No tengas miedo,
ya no puedo lastimar.

Acercate!
soy
el mismo de antes.
No el último que viste,
sino el mismo de antes.

Dicen que alguien como yo
fue herido,
gravemente.
Que una mujer como vos
lo vió por última vez.

Escuchá!

Lo que digo que dice la gente,
es que una mujer como vos
fue quién habló de él
cuando nadie más lo vió!

Dicen
que siempre estuvo vivo
pero no se lo vió volver;
que se expone por las noches
y es rumor de amanecer.

Dicen que alguien como yo
en muchos parajes

causaba estragos,
pero que nunca han sido tanto
como el que esa noche sufrió.

Acercate,
soy el mismo de antes.

Dicen
que él tiene algo para decirle,
pero no es perdón,
no es un lo siento.

Es un eterno agradecimiento
por poder saber quién es.
O quién fue ella.

Dicen que alguien como yo
en aquella primavera
ya no supo sonreír:
y fue solo un fantasma

Dicen
que ella abrió sus ojos
grandes como su ilusión,
y después
de un destello de imágenes comunes
nunca volvió a ver.

Dicen que él
nunca olvidó esa noche
y sus fantasmas repiten,
que en su mirada
no había nada
y que su rostro no estaba más,
y dicen que dicen
que toda esa vida viva
ya no se puede casi
ni recordar.

dicen
que aquella última vez
ella lo vió de espaldas,
a lo lejos;
y entre dientes
ambos susurraban…

es la vida!

sábado, 2 de junio de 2018

Mis queridas calles (mi familia de siempre)

Caminaba por mi amada Avellaneda
pensando hacer oídos sordos
a las estupideces.

Estaba pensando en cómo restarles importancia,
cuando mi propio pensamiento
me propinó un boleo en el orto
y me hizo entrar en razón.

A la mierda
con soportar idiotas
incoherencias,
que nada tienen que ver con mi felicidad.

Seguí caminando mi amada Avellaneda;
y me reencontré con infinitos oídos
que se ofrecían y millones de voces
que me compartían.

Porqué habrá sido que
nunca entendí que debe importarme
tres carajos y un poquito
lo que no tiene sentido.

viernes, 1 de junio de 2018

El hijo del puto pensamiento libre

Mala,
          maldita,
                        yegua.
y nadie,
ni Nadia,
se sienta aludida!

Soy un hijo de puta que piensa diferente, si.
Pero no ando gritando por ahí
que los que piensan iguales
son unos pelotudos. Tal vez lo sean!
pero no solo no lo grito, ni lo pienso,
sino que tampoco creo que
si lo fueran,
sonara tan violentamente fuerte
como lo que soy, o parezco ser.

Un hijo de puta con la capacidad de pensar,
de poder creer en utopías
(conformista si saben significado de esa palabra)
de querer creer, por ejemplo
en algunos educandos
que educan, menos que un comic
y generan
menos esperanza
que el color verde botella.

Mala,
          mierda,
                       puta mi madre entonces
que trató de educarme para ser hombre de bien;
putos mis abuelos
que me bancaron siempre,
putos los que ríen sin permiso, los que bailan,
los que tienen sexo por amor
y putos los que creen que somos
artífices de nuestros propios destinos
                                                           de mierda
o no.

Todos putos! Menos los que
repletos de recelo poseen en su boca
la divina capacidad,
que no tiene su cerebro,
de identificar al hijo
de puta que no quiere robarle a nadie.

Puto el que lee
gritaron un día.

Siempre escribo tranquilo,
querido lector;
sin tener en cuenta tu sexualidad.