Bienvenidos

Bienvenidos:
Hola a todos.
Hola noche, luna, concurrentes…
Hola a todos.
En silencio
actúen como si yo
no estuviera aquí.

sábado, 26 de octubre de 2019

Ciudades avaras

No escuchen al pavimento.
No hay nada para ofrecer.
Con los bolsillos vacíos
me pierdo en esta kermesse

Sin prisa pero sin pausa
no voy a ningún lugar
Soy el que escupe tu asado
para poder almorzar.

Putas fiestas de guardar
¿que carajos va a soñar?
Santos, diablos y tramposos
no pueden con mi ansiedad.

Aspira a algo,
pero aspira.
En esta ciudad de ficciones
quiero que nadie me encuentre.

Quiero que nadie se atreva
a subsidiarnos sermones.

     Ey amigo, no te vayas!
     Quedate amigo.
     Quedate!
     Las noches nos combierten en zombies
     y las putas bailan desnudas en los monumentos de Recoleta.
     Las vidas aguardan en los cementerios y los políticos
     nos pisan los cesos, los huesos, los sueños,
     y la noche daltónica nos entorpece el camino.
     Se nos escapa todo,
     se nos desvanece,
     y lo vemos de a poco
     de cerca, en grises metales que nos ahogan.

No se equivoquen.
No hay nada para ofrecer.
Con los bolsillos vacíos
me quedo en este burdel.

A menos que me apuñalen
se van a enterar quien soy.
Les pienso gritar verdades
hasta que apaguen mi voz.

En estas ciudades violentas
donde los ocultos mandan
voy a poner la cara,
     rota y adormecida,
para que puedan pegar.

Pero nunca van a callarme.

Cuando me abracen el alma
voy a poder continuar.

Pero si nadie me toca
voy a dejar de soñar.

Chabón

          Paso y escucho,
          tan solo al pasar,
          y arrojo bombas neutrógenas

 Chabón, chabón

¿de qué estás hablando?
Chabón, chabón
yo tengo razón.
¿Porqué opinás?
¿No ves que sos nada?
Yo soy el pensamiento nuevo
chabón.
Vos sos obsoleto.
Fake, Fake
lo que decís es fake!
Yo la tengo clara chabón.
Vos sos lo peor.
Ya le dije a mi mamá
chabón,
Y ella me apoya;
y si no me apoya,
chabón,
es porque no entiende.

Nadie entiende nada.
Le patrie somes le nueve genereciene,
o generacione,
no sé, chabón.
Pere semes le que viene.
No opinás lo mismo,
ya sé,
porque sos intolerante
chabón.
Sos Nazi, de derecha,
machirulo, Gorila
Chabón.
No me faltes el respeto
Chabón.
No me faltes el respeto
yo tengo razón.

¿Quién te crees que sos?
Vos sos un mal tipo
chabón.
No me hables chabón.
No quiero escucharte chabón.
Ya te tengo bloqueado chabón,
ya no existís!

Supebia

Sabías todo lo que hay que saber,
no eras uno más, eras "el señor".
Tus palabras eran orden y más
pero algo hubo,
que no pudiste aprender.

Nadie te puede llamar.
Nadie te puede explicar.
Eres el hombre que da
nombre
a la humanidad
y un poco más.

Siempre
un poco más.

Naciste para ganar,
nunca hubo traspiés que valgan.
Siempre puede haber explicación
para un mal menor,
o algún imprevisto que no puede,
     bajo ningún concepto,
llamarse error.

     Valoración muy superior
     al promedio estimado
     y un podio de palabras
     te eleva sobre la multitud.

Nadie se puede acercar.
Nadie te puede nombrar,
y cada día más grande
tu fama interminable
flamea,
y se ve de lejos.

No pudiste darte cuenta
que había otro como vos.
Nunca superior,
     seguramente.

Pero él cree
que todo el tiempo fue mejor.

Dios no estaba de tu lado esa noche.
Y Dios nunca fuiste vos,
tampoco.

Te vinieron a buscar,
y aunque lo niegues,
siempre supiste
que nunca pudiste tener el control.

Dios nunca fuiste vos.
Ni siquiera te crucificaron.

     Soberbia
     es no dejar la soberbia
     incluso
     cuando ya nada quede de ella.

Don Avaricio

Vas a buscar un auto lujoso
para guardar en una de tus cocheras
cerca de los otros cincuenta
que lustras cada noche,
mientras recuentas tu inversión.

Guardas tus billetes en lugares extraños
y construyes monumentos huecos
y sitios para acopio
de cosas de cualquier tipo, no importa su tamaño.
     Aunque sí su precio.

Te dejaron nadando en valiosos metales
bajo una lluvia de papeles de colores,
y aspiraste los mejores perfumes
en un cuarto a solas
para que nadie pueda darse el gusto.

Nada puede abonar tus necesidades, nene.
Se te acabó la ficha y tu juego
ya pasado de moda para gente de tu edad,
ha dicho la frase final.

No hay lugar en el mundo donde quieran conocerte
ni gente que pueda salvarte de tu vicio.
Sos el rey de un reino vacío,
el poder absoluto de la nada toda.

No vas a dejar que nada se te escape
pero has dejado al tiempo
al servicio de su propio juego.
has perdido todo, nene.
Todo ha sido en vano.

Has querido comprarle una sonrisa al destino
un día mas al tiempo,
una vida más a la vida,
y no has comprendido nada, nene.

No has comprendido que no todo se compra,
que no todo se vende
y que en la última noche que compraste
había amanecido sin tu compañía.

No ibas a dejar que nada se te escape,
nene,
pero dejaste al tiempo
al servicio de su propio juego.
lo perdiste todo, nene.

No has tenido nada.

El hombre perdido

Tu alma se agrieta.
La sociedad de hoy te capturó.
Salí a volar,
que los que vuelan, vuelan alto,
y son más sabios.

Fuiste vuelo aire y universo,
fruto, deseo y acertijos,
destino, camino y rumbo perdido.

Puedes caminar,
arrastrarte o rodar.
El viento puede ayudar.
O no.
Dejate llevar,
algún lugar nos va encontrar

Disfruta
que disfrutar es más sencillo
que desear
y sonreír es más justo que gritar
Planta un sueño y déjate llevar.
No escuches
no veas,
La ciudad es ese juego que te llama
a perder vidas
y volver a empezar.

Tu vida es ese ruido
que se escucha al recitar.
Dejá que vuelen tus palabras
si nos es que vuelas vos.
     Y viceversa.

Cuanta poesía tiene tu vida
y seguís creyendo que no estás.

Cuanta poesía en la ciudad
y solo algunos pueden encontrarla.

Cuanta poesía hay en disfrutar
y que poco apalabramos
la simplicidad de lo bello.

Sacate la piel y vuela
déjate llevar a ningún sitio
que estarás en todos los que has querido estar
y encontrarás que tu lugar en el mundo
siempre ha sido el mundo. Y todo lo demás.

Todo menos gozar (Envidia)

Nunca supiste lo que es deleitarse.
Todo fue deseo esquivo
y es que nunca tendrás
los cielos de otros
ni cuerpos ajenos.

Desazón,
en tus ojos malogrados.
Vas a morir,
si no has muerto todavía,
viendo los puertos que se inundan.

Y nadie quiere darte oídos
al escuchar que estás acá

La noche ocultará
todos los deseos de tu mal.
El odio que escupís a los demás
será el veneno de tu impulso.

Tienes todo
y nada tienes.

Desazón.
De que todos tengan un cartón
y vos
solo oro y colecciones.
Nada que pueda almacenar amor,
despertar recuerdos,
ser el mundo en tu universo.

Si seguís deseando lo que no tenés
vas a tener
lo que no sabés
y no apreciarás
que el ruido del mar puede cantar
y que el aroma de alguien
puede acariciar.

Vas a estallar.
Nadie te va a salvar
cuando disfrutes la caída de quien quieres ser

Te harán mirar los deseos más sencillos
te atarán las manos
y cerrarán tus ojos
para coserlos con alambre,
     de oro u hojalata,
     eso dá igual.

Vas a seguir queriendo
con los ojos mutilados
no solo lo que veas.
Lo que escuches, lo que huelas,
todo a tu alrededor será fruto del deseo
y el deseo que engendras,
el primer deseo que engendras
es que caiga quien lo tenga.

Y vas a estallar.
Nadie te va a salvar
cuando disfrutes la caída de quien quieres ser

Sinsabor
que nadie envidie tu locura insana
y tu impulso te provoca
el descubrimiento del acantilado eterno.

Con los ojos cerrados verás lo mismo
y caerás en el infierno de tus deseos imposibles,
en tus envidias ilógicas.
Mientras sangran tus ojos
     y tu alma.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Ira

Estaba viendo que el infierno
se dibujaba en tus ojos
y que tus emociones sonrojaban
todos los puntos de tu cuerpo.

La aguja de la cólera
penetró en tus venas
y yo solo miraba tus acciones
mientras soplaba tu furia
que encendía ferozmente.

La presión y tus latidos
estallaron contra el mundo
y todo se derrumbaba.

Quería que escucharas mis palabras
y contemplaras al espejo
tus imágenes soñadas.

Volaron obsequios y utopías,
papeles nuevos y usados,
palabras y mentiras no tripuladas.

Todo se derrumbaba.

Estaba viendo que el infierno
se contenía en tus ojos
y no había retorno
ante tus miedos de destrono.

Quería que escucharas mis palabras
y contemplaras al espejo
nuestras imágenes soñadas.

Lanzaste tu furia sobre tu sostén
y todo se caía.
Tu inmensa estructura comenzó a colapsar
y a perder la integridad.

No quiero decir ninguna palabra
ahora
que todo está en llamas
sobre el polvo,
y todos tus despojos
son nosotros.

Quería que nos escucháramos,
y contempláramos
nuestros sueños al espejo.

Ahora pienso
si lo hemos soñado
o estoy soñando en el infierno.

La aguja de la cólera
penetró en tus venas
y yo no supe anticiparme.