Fue una noche anhelada
con bares a medias luces
y un cielo que nos seguía.
Mi esperanza era un suspiro,
tu presencia un infinito, y yo,
Mi esperanza era un suspiro,
tu presencia un infinito, y yo,
una nave que zarpaba,
para no volver.
Yo,
un sureño utopizado
que se perdía entre palabras
que se perdía entre palabras
y vos
una chica del oeste
con perfumes importados
y famas
con perfumes importados
y famas
de sangre entre los dientes.
ahí,
caí en el mundo del misterio
de los amores más preciados.
de los amores más preciados.
Derroché tintas y plumas
desmentí todas mis verdades
y hoy, como cada 14 de febrero,
quemamos los almanaques.
Fuimos,
la pasión y las victorias,
las utopías realizadas
y las muertes anunciadas
las utopías realizadas
y las muertes anunciadas
Y cuando en altamar volabas
todas las palabras dichas
zozobraban y danzaban
en el mar de los sargazos.
todas las palabras dichas
zozobraban y danzaban
en el mar de los sargazos.
Y yo
una nave que zarpaba, para no volver
una nave que zarpaba, para no volver
Derroché tintas y plumas
Desmentí
mil y una verdades
mil y una verdades
y hoy, como cada 14 de febrero,
quemamos los almanaques.
Fuimos,
la pasión y las victorias,
las utopías realizadas
y las muertes anunciadas.
las utopías realizadas
y las muertes anunciadas.
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